Crítica: La vie en rose

27 10 2007

 

Título original: La Môme
Título: La vie en rose
Nacionalidad: Francia, República Checa, y Reino Unido
Año: 2007
Duración: 140 min.
Género: Biopic, drama, musical
Directora: Olivier Dahan
Guión: Olivier Dahan e Isabelle Sobelman
Reparto: Marion Cotillard (Edith Piaf), Sylvie Testud (Momone), Pascal Greggory (Louis Barrier), Emmanuelle Seigner (Titiene), Jean-Paul Rouve (Louis Gassion), Gérard Depardieu (Louis Leplée), Clotilde Courau (Anetta), Jean-Pierre Martins (Marcel Cerdan), Catherine Allegret (Louise), Marc Barbé (Raymond Asso), Caroline Silhol (Marlene Dietrich).
Música: Christopher Gunning
Fotografía: Tetsuo Nagata
Fecha de Estreno: 20/04/2007
Web oficial: http://www.tfmdistribution.com/lamome/

Según contaba el realizador francés Olivier Dahan, que debutara con Les Rivières Pourpres 2: Les Anges de L’Apocalypse, fue sencillamente un encuentro casual con una fotografía de una joven Edith Piaf de 18 años tomada en la época en que se abría camino en cabarets de mala nota de París, el detonante que cautivó su voluntad hasta tal punto que no habría de cesar hasta conseguir los medios para trasladar la tortuosa vida de la genial cantante a la gran pantalla. Y desde luego, estaba cantado que más pronto que tarde alguien rentabilizaría cinematográficamente esta truculenta biografía de uno de los más grandes iconos de la canción popular francesa del siglo XX.

Tras casi dos horas y media que dura la cinta, me quedaron sensaciones contrarias aunque, todo hay que decirlo, el regusto general fue principalmente satisfactorio. Desde luego, se trata de un biopic atípico, pues se omiten conscientemente muchísimos datos que pudieran parecer relevantes para aquel que pretenda conocer los avatares estrictamente biográficos de la reina de la chanson francesa.

Más aún, el que nada sepa de esta que fuera musa de los existencialistas, poco servido va a salir de la sala más allá del conocimiento de su miserable infancia entre enfermedades, padres irresponsables y prostitutas, de sus correrías por el lumpen parisino manejada por proxenetas, de su adicción al alcohol y a la morfina, de sus desengaños amorosos y, sobre todo, de su inmensa soledad.

Todo lo contrario, Dahan intenta eludir la fría información sobre hechos, para penetrar en el lado más personal e íntimo de un personaje cuya vida estuvo marcada indefectiblemente por una infancia desgraciada que se sucedería aviesamente por continuos infortunios, apenas mitigados por el éxito.

Así tenemos un retrato bien documentado pero marcadamente subjetivo que insiste en el lado más melodramático, subrayando con terquedad y obstinación desmedida el lado más oscuro y tortuoso de la “niña Gorrión” (”la Môme Piaf”) .

La estructura narrativa con continuos flashback, elipsis y demás piruetas temporales, desconcierta una y otra vez, obligando al espectador a efectuar una continua y no siempre fácil reubicación cronológica, lo que sumado a la densidad ocasionada por un afán obsesivo por querer contar demasiadas cosas, provoca una saturación tal que muchos extremos de la historia quedan cuando menos difusos y farragosos.

Entre tanta confusión temporal y baile de personajes cuesta atar algún cabo que otro, por ejemplo, el episodio donde se relata la pérdida de su única hija Marcelle a los 2 años a causa de una meningitis.

No obstante, la película se deja ver con agrado gracias a un reparto que responde de manera excepcional, con una Marion Cotillard soberbia en su interpretación de la “Chiquilla” (Mamôn). También ayuda, y mucho, el alto nivel en los apartados técnicos, por ejemplo el de caracterización, fotografía o decorados, y por supuesto la banda sonora con música original de la célebre cantante parisina.

En definitiva, un acercamiento tan interesante como insuficiente a esta mítica cantante que invita en un horizonte no muy lejano a nuevas adaptaciones que superen tanto esta versión como la precedente de Edith et Marcel (1983), de Claude Lelouch.

Anuncios

Acciones

Information

One response

3 08 2009
canela

considero que la estructura de la pelicula requiere de un espectador activo, y eso creo es muy importante. quedan algunos cabos sueltos que resuelve la metáfora.
en conclusión el film y la actuación son estupendos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: